Raúl: Ansiedad por no ser el mejor



Hace unas semanas vino a comer Raúl, un sobrino mío, al que hacía tiempo que no veía. Me comentó que no salía nada pues tenía que sacar buenas notas en la prueba de acceso a la Universidad. Yo le dije qué tenía tiempo, estábamos en marzo, las pruebas serían en junio y, además, él había demostrado con creces durante su escolaridad, que era un alumno aplicado obteniendo notas excelentes y seguramente obtendría un buen resultado. Él me miró extrañado y me dijo que él no era muy buen alumno, pues tanto sus padres como sus profesores le decían continuamente que siguiera esforzándose para ser el mejor, el primero de la clase... y que no iba a poder cumplir sus expectativas si no empezaba ya.

Y yo, que me dedico en gran medida a los alumnos que tienen dificultades para aprender algún área escolar, pensé... Diecisiete años, buena cabeza, buen estudiante y ¡con ansiedad por no ser el primero! ¡El mejor!

Me pregunté ¿Tiene el perfeccionismo alguna ventaja? ¿Ser bueno no es suficiente? ¿Tienes que ser el mejor? Me di cuenta que el perfeccionismo provoca sufrimiento. El aspecto positivo es la voluntad de hacer las cosas bien, de dar lo mejor que uno tiene... y el negativo es que, cuando esto no deja espacio al fracaso, al aprender a "saber perder" es contraproducente, ya que en vez de disfrutarlo, lo sufres. Cada vez quieres más y no hay límite, ni forma de conseguir cumplir ninguna expectativa, pues siempre podrías hacerlo mejor, en menos tiempo...

Y eso es imposible, el éxito siempre es temporal. Lo interesante es ser bueno a la vez que somos conscientes que, por el hecho de ser humanos, somos imperfectos y estamos en un constante aprendizaje en la vida. Y aprendemos a base de errores y ¡vuelta a empezar!

Como respondió el científico norteamericano Thomas Edison, cuando le preguntaron cómo se sentía después de haber fracasado mil veces antes de conseguir una lámpara incandescente, "No fueron mil intentos fallidos, fue un invento de 1000 pasos. He aprendido en 999 veces cómo no se consigue mantener encendida la lámpara"

Hemos venido a ser felices y tenemos la posibilidad de elegir si queremos serlo o no. Tú decides.

 

Por Paloma García Riera

 Paloma García Riera

Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.
+34 639 677 964

Paloma García Riera, Pedagoga, Coach de equipos, liderazgo sistémico y Mediación en Comunicación No Violenta con dilatada experiencia en Formación y Docencia. Coautora de la herramienta "El Árbol Mágico" o cómo alcanzar objetivos con la ayuda de tu Niño Interior. Apasionada de la capacidad de felicidad del ser humano y del potencial de las personas.