Mis conversaciones con Rita. Consejos vendo y para mi no tengo



Hoy me encontré con una amiga que venía muy agobiada y con la cara desencajada. Al preguntarle el motivo me comentó que había empezado un empleo en la empresa de un amigo. En el trabajo estaban surgiendo problemas y temía que la amistad, de más de treinta años, se enturbiase o, peor aún, se deshiciese por esta causa.

Le dije que intentara por todos los medios solucionar, medianamente, las dificultades para salvaguardar la relación. Que sopesase los pros y los contras valorando lo realmente importante. Que se pusiese en los "zapatos" del otro para comprender sus sentimientos y necesidades, sin enquistarse únicamente en los suyos. Que relativizase la situación y llegase a un acuerdo en el que todos ganasen.

Me dijo que eso le parecía que iba a ser complicado, conociendo la forma de ser y trabajar de su amigo, y que ella no quería estar cediendo siempre. Que estaba pensando en irse de la empresa y no volver a tener que cruzarse con él.

Me fui con una gran sensación de impotencia. Tenían todas las papeletas para acabar con una estrecha relación y el problema había empezado por "hacerse un favor"

Y me acordé... Recordé cuantas veces con buenas intenciones había tenido resultados nefastos sobre unas ideas, en principio, buenas para todas las partes. Recordé cuantas veces lo que yo había augurado no se había cumplido, sino todo lo contrario. Recordé cuántas veces había intentado mediar con algún amigo y mi intervención había ocasionado más dolor que ayuda.

La verdad es que creemos que podemos cambiar situaciones o solucionar problemas que no están únicamente en nuestras manos y no es así.

Hay circunstancias en las que es necesario soltar, no hacer nada y ver lo que nos tiene deparado la vida. En ocasiones las despedidas son dolorosas y al mismo tiempo necesarias. Hay otros momentos en los que queremos quedarnos con lo obsoleto porque es lo conocido y eso mismo es lo que nos impide avanzar. A veces hay que aceptar lo que es y seguir adelante sin más. Y no estamos preparados para esperar, nos han enseñado a actuar siempre.

Y a ti ¿Te cuesta dejar de actuar como a mí?

 

Por Paloma García Riera y Mijares

 Paloma García Riera

Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.
+34 639 677 964

Paloma García Riera y Mijares. Pedagoga. Coach de equipos y liderazgo sistémico. Mediadora en Comunicación No Violenta. Dilatada experiencia en Formación y Docencia. Coautora de la herramienta "El Árbol Mágico" o cómo alcanzar objetivos con la ayuda de tu Niño Interior. Apasionada de la capacidad de felicidad del ser humano y del potencial de las personas.