Mis conversaciones conmigo 32. Día de Reyes



Este año el día de Reyes ha sido especial. He agradecido a sus Majestades que vinieran otra vez a mi morada, dejando los zapatos en mi lugar correspondiente, junto a una bandeja con unas copas de buen rioja, un plato de jamón y dulces de Navidad. He querido que no les faltase de nada porque intuía que este año iban a tener que invertir mucha magia.

Desde siempre es la fiesta navideña que más me gusta. Probablemente por la magia y la ilusión que se ha manifestado, invariablemente, en mí. Cuando era niña por el deseo de los presentes, mientras que hoy, desde mi niña interior, porque estar en el Presente es mi mayor deseo.

¡Lo han conseguido...! Se han cumplido mis deseos, cosa que me parecía impensable cuando decidí encargarlos. Inimaginable porque mis peticiones no se podían comprar en ninguna tienda del mundo. Eso sí, me han comunicado que no será a golpe de varita mágica, sino de descubrimiento personal. Me han dicho que son posibles mis solicitudes, siempre que esté abierta a aprender, a levantarme y a continuar el Camino cuando me desmorone.

Mis deseos eran, en primer lugar, estar cerca de la gente que quiero. Me dijeron que siempre puedo estar unida de corazón a corazón, de alma a alma... aunque físicamente sea imposible, tanto por las restricciones debidas a la coyuntura actual, como las obvias por estar en planos diferentes...

Mi segundo deseo tenía que ver con acoger la incertidumbre, con aceptar que no puedo controlar la mayor parte de las cosas que me ocurren en la vida, sin sentirme víctima, culpar a otro o a la vida misma e, incluso, enfadarme cuando la situación o persona no cumple las expectativas que, sin darme cuenta, he creado sobre el resultado que me gustaría obtener. En este caso me comentaron que la paciencia y la constancia son dos pilares fundamentales cuando caiga en esos errores propios del Ego.

Mi tercer, y último, deseo era tener la fuerza suficiente para no decaer cuando las circunstancias vienen mal dadas... En esta ocasión afirmaron que no la busque fuera, que la energía está dentro de mí y que una buena "linterna" para localizarla y fomentarla se encuentra en la práctica de la meditación.

Y sí, lo han conseguido. Yo creía que tenían que otorgarme su magia para que mis anhelos fueran satisfechos y, realmente, los ingredientes para que el hechizo se realice satisfactoriamente los tengo más cerca de lo que pensaba.

Y a ti... ¿Te han traído los Reyes Magos lo que le pediste?

 

Por Paloma García Riera y Mijares

 Paloma García Riera

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Paloma García Riera y Mijares. Pedagoga. Coach de equipos y liderazgo sistémico. Mediadora en Comunicación No Violenta. Dilatada experiencia en Formación y Docencia. Coautora de la herramienta "El Árbol Mágico" o cómo alcanzar objetivos con la ayuda de tu Niño Interior. Apasionada de la capacidad de felicidad del ser humano y del potencial de las personas.