Cómo combatir la ansiedad sin fármacos

Conoce los síntomas de la ansiedad, cómo reconocerla y entenderla para poder atenderla. Te contamos algunos consejos sobre cómo combatirla eficazmente
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                   veces ocurre que, aun gozando de buena salud, no nos encontramos bien, sin encontrar una razón aparente que nos ayude a entender lo que nos ocurre. Son ocasiones en las que te cuesta mantener la concentración, sientes el pulso cardíaco acelerado, tensión muscular, te encuentras en un estado de preocupación continuo y notas que tus pensamientos se suceden aceleradamente, dificultándote incluso el descanso por las noches. Estos suelen ser síntomas de ansiedad. Sin saber qué ha ocurrido exactamente, de repente algo ha cambiado. Sin poder identificar la causa, te sientes inseguro, angustiado, irascible, encuentras dificultades a la hora de realizar tareas que antes podías resolver fácilmente, y sientes que te cuesta disfrutar de aquellas cosas que antes te hacían feliz.

¿Qué es la ansiedad?

La ansiedad es, básicamente, un mecanismo de defensa del organismo. Se trata de un sistema de alerta ante situaciones percibidas por nuestro cerebro como amenazadoras, con el objetivo de prepararnos, fisiológica y psicológicamente, para afrontar dicha situación. Bajo esta función adaptativa, la ansiedad mejora nuestra capacidad de respuesta para actuar eficientemente frente a los posibles riesgos y amenazas que puedan darse. En este sentido, la ansiedad puede ser adaptativa. El peligro viene cuando este sistema funciona de manera continuada, y no en ocasiones excepcionales y puntuales, provocando, paradójicamente, los efectos contrarios; en lugar de ayudarnos, nos incapacita, limitándonos en nuestra vida diaria.

¿Porqué tengo ansiedad?

Es importante aclarar que la ansiedad puntual no es una enfermedad en sí misma, pero si permanece en el tiempo puede convertirse en un trastorno denominado “Trastorno de Ansiedad Generalizada” (según el DMS-5) relacionada con múltiples enfermedades, como la cardiopatía isquémica (causa principal de muerte a nivel mundial según la OMS). La causa implica una percepción constante de amenaza en nuestras vidas. Nuestro organismo actúa activando este sistema, para alertarnos de que hay algo que tenemos que atender, probablemente, a nivel emocional o personal, con nosotros mismos, o con nuestro entorno. Llevar un estilo de vida que exija mantener prolongadamente un ritmo demasiado acelerado y autoexigente, en el que rara vez te permitas un “respiro”, puede provocar que tus necesidades básicas queden alteradas. La ansiedad es, por tanto, la forma que encuentra nuestro organismo para alertarnos de que algo no marcha bien, y solicitarnos que actuemos para restablecer el equilibrio.

Cómo combatir la ansiedad

Por supuesto, la solución más eficaz es detectar y gestionar el motivo o motivos que están desencadenando los síntomas de ansiedad. Aunque aparentemente surge de la nada, la ansiedad es fruto de un cúmulo de emociones no atendidas ni gestionadas de forma correcta, provocadas por situaciones muy dispares que probablemente han pasado desapercibidas. Pero para poder vislumbrar la raíz del problema, es fundamental atender primeramente a los síntomas. Para ello, puedes realizar algunas prácticas muy sencillas, pero verdaderamente eficaces, para controlar la ansiedad:

Realiza técnicas de respiración

Simplemente, practicar la respiración consciente, profunda y relajada permite, de forma inmediata, retomar el control ante cualquier situación. Este tipo de respiración produce una reducción en el ritmo cardíaco, favoreciendo el riego sanguíneo y la oxigenación del cerebro, lo que permite recuperar el equilibrio en nuestra mente y la energía necesaria para actuar eficientemente. Puedes conocer algunas de estas técnicas en nuestro artículo “Date un respiro”.

Medita a diario

A través de la práctica regular de la meditación, se obtienen grandes beneficios, como controlar la ansiedad. Con sólo unos minutos de meditación diaria, podrás combatir la ansiedad notablemente. De manera instantánea, obtendrás una mayor serenidad y claridad, y lograrás calmar la agitación mental que produce la ansiedad.

Cultiva la conciencia corporal

La conciencia corporal es un elemento fundamental para la salud mental. Tomar consciencia de nuestro cuerpo y las señales que manifiesta es esencial para mantener un buen estado de salud a todos los niveles: corporal, psicológico y emocional. La meditación, el mindfulness o el yoga, son técnicas muy efectivas para el desarrollo de la conciencia corporal, ofreciendo además grandes mejoras para combatir la ansiedad. 

Practica la atención plena

Cuando sentimos ansiedad, nuestro organismo está Aquí y Ahora, sin embargo, nuestra mente está en el futuro anticipando posibles amenazas o divagando en recuerdos del pasado. Desarrollar la capacidad de estar en el momento presente, te será de gran ayuda para controlar la ansiedad, además de incrementar tu rendimiento y mejorar notablemente tu calidad de vida. Una buena forma de conectar con el presente es mediante las técnicas de respiración mencionadas anteriormente.

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