Mis conversaciones contigo. Elegir entre hundirse o seguir nadando.

Reflexión sobre la capacidad de elegir cómo responder ante la adversidad: hundirse o seguir nadando, siempre desde el poder del ahora.
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El otro día leí la siguiente frase del libro “Tu voz interior”;

Un bebé no puede volver al vientre de su madre cuando la vida se le hace difícil. Un polluelo no puede volver a su cáscara, ni una mariposa a su crisálida. La vida no puede ir hacia atrás. Ha de ir adelante, siempre adelante…

Me pareció una profunda reflexión. Ante las situaciones que nos plantea cada jornada, solemos utilizar diferentes estrategias. Muchas veces las solucionamos buscando el medio más adecuado, mientras que otras realizamos un ataque, una huida o nos quedamos paralizados.

En ocasiones la vida puede ser un mar turbulento, lleno de desafíos y obstáculos que nos hacen sentir como si estuviéramos luchando por mantenernos a flote.

A veces, podemos sentir que estamos hundiéndonos, que la corriente nos está arrastrando hacia abajo y que no hay escapatoria. Y, en esos momentos, es importante recordar que tenemos la capacidad de elegir cómo actuar. Si elegimos reaccionar o respondemos a las circunstancias. A veces sólo tenemos milésimas de segundos para pasar a la acción, por lo que es esencial que, al menos, mentalmente tengamos clara cual es nuestra inercia.

Seguir nadando puede ser un acto de resistencia y determinación. Puede significar encontrar la fuerza para seguir adelante, incluso cuando todo parece perdido, como si estuvieras nadando contra la corriente en este momento.

En ese momento la fuerza para seguir es volver a darte cuenta de que, en cada segundo, en cada ahora, tienes la posibilidad de comenzar de nuevo, pues todo lo anterior está ya caducado…

Y tú… ¿sabes lo que te da la fuerza para seguir adelante?

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