Tengo muchos pensamientos durante la meditación

El obstáculo más común cuando comenzamos nuestra práctica meditativa y el motivo por el que muchos abandonan. Descubre la verdad sobre esto
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Responde a una pregunta: ¿si empiezas mañana a hacer deporte dirías “no estoy ejercitándome correctamente porque me fatigo con facilidad”? Probablemente no. Sabrías que uno de los objetivos es ganar resistencia con la práctica.

Eso mismo ocurre con la meditación.

Este pensamiento es el obstáculo por excelencia de los nuevos (y no tan nuevos) meditadores. Al cerrar los ojos, de repente parece que la mente se ha desbocado, y es abrumadora la cantidad de pensamientos que aparecen.

La clave es que: ¡esos son los pensamientos que tienes a lo largo de todo el día!

Como ya hemos dicho en alguna ocasión, durante la meditación no aparece nada nuevo, sólo se hace consciente lo que ya estaba ahí.

Tener pensamientos NO es un problema. Precisamente meditamos para hacerlos conscientes, para observar la mente (no controlarla) y entrenarnos para el día a día.

Poco a poco, con la práctica, el número de pensamientos disminuirá; no con el objetivo de dejar la mente en blanco, sino como síntoma de que, cada vez, tenemos menos pensamientos improductivos, inútiles o negativos. A la par, somos más conscientes de aquello que pensamos, y podemos dirigir nuestra atención hacia aquello que nos resulta útil y nos acerca a nuestro propósito.

Al igual que, cuando hacemos ejercicio, el número de latidos del corazón disminuye, pero aumenta su potencia 😉

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