
Mis conversaciones conmigo 81. Equilibrando
En estos días me he dado cuenta de que muchas veces cuando se desequilibra mi exterior, me afecta mucho al interior. Y lo mismo pasa al revés…

En estos días me he dado cuenta de que muchas veces cuando se desequilibra mi exterior, me afecta mucho al interior. Y lo mismo pasa al revés…

Cuando nos obsesionamos con alguien o con algo, no pensamos claramente. Damos vueltas y vueltas sobre el tema y esto provoca que sea muy complicado tomar distancia de la situación para abordarla desde otro ángulo y poder sacar conclusiones diferentes.

Todas las convicciones son válidas e igualmente respetables, aunque no estés de acuerdo. Intentar persuadir al otro de tu juicio a lo único que conlleva es a mermar la paz y a crear conflicto.

Aprendemos constantemente a capear situaciones… Al principio es difícil pero, poco a poco, nos vamos adaptando.

Como la vida empieza en cada instante, ahora he decidido volver a tomar las riendas para equilibrar y conseguir un mayor bienestar.

En este momento mi prioridad es sentirme en paz. Para ello es importante que la coherencia entre lo que pienso, digo y hago, esté en equilibrio para mí.

La vida no es recordar ni presagiar, sino existir en el ahora, aceptando lo que Es para vivir el momento plenamente.

Para muchas personas lo cómodo es lo conocido y cuando salimos de ahí, salimos de nuestra zona de confort, que no necesariamente es siempre confortable…

Yo creo que hemos venido aquí a disfrutar y a ser felices, y cuando nos salimos de este objetivo es porque nos aferramos a cosas materiales o pensamientos inútiles y recurrentes.

Desde hace poco tiempo vengo observando que estoy dejando de echar de menos lo que no está en mi vida en el momento actual. Me da igual que sea una hora, un día, un mes, un año o siempre…